Sed sobrios es la segunda exhortación que nos da 1ª de Pedro 1:13.
El cristiano puede vivir con:
gratitud por todas las misericordias del pasado,
resuelto a enfrentar los desafíos del presente,
la esperanza certera de que en Cristo aun nos espera lo mejor.
Vivimos en una era materialista.
El individuo de nuestros tiempos se preocupa por el dinero, la belleza, los deseos, el placer, el logro, el poder y el estrato social más que cualquier otra cosa. Y los que no estan interesados en vivir de esta forma tiene que luchar contra la sucia corriente de la vida. La pérdida de valores del hombre moderno es común. La gente se vuelve cada vez más indiferente a la maldad, la violencia, las guerras, los desastres, las plagas, la hambruna, el terrorismo y a la locura de la sociedad. Poca gente se da cuenta de que la sociedad está dirigiéndose hacia la autodestrucción.
En tal sociedad, ¿qué fuerza puede purificar la Tierra? Definitivamente no será el control forzado de las leyes del gobierno. Porque las leyes son escritas por la gente; las leyes están condenadas a tener fisuras. Los violadores pueden evadir el castigo por medio del estatus, de las relaciones o el dinero. Además, las leyes sólo pueden castigar el comportamiento que es visto por otros; no pueden restringir el corazón de la gente.


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